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martes, 29 de diciembre de 2009

de vuelta...y vuelta


Parece que cuando la vida pierde su ritmo y su dirección, acudimos a lugares, personas, actividades... a los que no acudimos cuando todo va bien. Parece que, he vuelto al blogg, parece que a veces me siento perdida.

Parece que, a veces entras en un bórtice sin fin, que al principio gira lentamente... a veces da unas sacudidas y cada vez gira más y más rapido... y cada vez estoy más perdida.

Intento salir del bórtice, respiro hondo. Pero todo ese aire que cojo, se escapa por un agujero que ha nacido en mi pecho.

Intento olvidarme del bortice, comida. Ansiedad. El estómago que en ocasiones no me deja ni beber agua se abre en canal para que mi boca enguya todo lo que pille a su paso. Cuanto más grasiento, mejor.

Veo que un trágico final se acerca. Cada día queda un día menos para ese día.

Veo, aunque no quiero ver, que algo nos pasa, que no somos los que eramos.

Estoy en su casa, pero no en su cama.

Estoy en su casa, pero estoy sola.
A veces incluso hay otra mirada a la que me quedo mirando.

A veces incluso hay otra sonrisa a la que sonrio. Es algo irreal, algo imposible, algo desaconsejable y algo que sinceramente ni si quiera me planteo. Pero me ha hecho dudar.

martes, 16 de diciembre de 2008

de vuelta a casa


La oscuridad inunda los prados en esta noche sin reyna, ni princesas que destellan. La única luz es la de mi compartimento. Pero no es suficiente Luz, no es la luz que necesito.


Es entonces cuando veo una gota de lluvía deslizarse suavemente por el cristal, me recuerda a una frágil lágrima. Lágrima que siento en mi interior, como un fantasma que sientes pero no ves, casi la siento recorrer mi cara. Estoy tan sola que ni si quiera las lágrimas me acompañan.


Mis lábios, sellados, agrietados por el frio y tensados por el dolor. Mis ojos, mi mirada, el reflejo del alma... ausentes y mudos, en ocasiones inundados por un mar de recuerdos e incluso de recuerdos que nunca pasaron. Mi nariz y mis mejillas, rojas y heladas por el frio. Así como toda yo.


Y es que ultimamente el frio me ha calado hasta los huesos. Tan solo me deslizo de un lado a otro, con miradas inexpresivas y sonrisas vacias.