Mostrando entradas con la etiqueta atras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta atras. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de septiembre de 2010

oscura noche

Y él se culpaba. Sentía que había hecho todo mal, y que por su propia culpa ella había marchado. Pero él, él se equivocaba.

Ella marchó por que necesitaba volar. Buscaba su camino, y quería caminar sola. Probablemente con compañias esporádicas, experimentando y conociendose a si misma.

Él la valoró y la quiso como probablemente nadie más lo haría nunca. Pero ella no era capaz de verlo. Probablemente, aunque lo viera, no quería que así fuera. No le gustaba necesitar a nadie, o mejor dicho... la mayor de sus verdades era, que no le gustaba que nadie la necesitara.

Salió huyendo, rompiendo corazones, y con lagrimas que recorrian los rostros de ambos... abrasando sus mejillas. No quería mirar atrás por qué temía no poder continuar.

Sintió que lo echaría muchísimo de menos, que siempre quedaría un hueco para él en su modesto corazón. No se atrevió a mirarlo a la cara, sabía que si lo veía sufrir, sacrificaría su corazón y se quedaría junto a él...su gran amigo, no su gran amor.

Con una grave y sangrante herida en el corazón, él la dejo ir...pues tanto la quería...

Ella, nunca se perdonaría hacerle tanto daño a alguién, pero mucho menos, muchísimo menos a él.

martes, 29 de diciembre de 2009

de vuelta...y vuelta


Parece que cuando la vida pierde su ritmo y su dirección, acudimos a lugares, personas, actividades... a los que no acudimos cuando todo va bien. Parece que, he vuelto al blogg, parece que a veces me siento perdida.

Parece que, a veces entras en un bórtice sin fin, que al principio gira lentamente... a veces da unas sacudidas y cada vez gira más y más rapido... y cada vez estoy más perdida.

Intento salir del bórtice, respiro hondo. Pero todo ese aire que cojo, se escapa por un agujero que ha nacido en mi pecho.

Intento olvidarme del bortice, comida. Ansiedad. El estómago que en ocasiones no me deja ni beber agua se abre en canal para que mi boca enguya todo lo que pille a su paso. Cuanto más grasiento, mejor.

Veo que un trágico final se acerca. Cada día queda un día menos para ese día.

Veo, aunque no quiero ver, que algo nos pasa, que no somos los que eramos.

Estoy en su casa, pero no en su cama.

Estoy en su casa, pero estoy sola.
A veces incluso hay otra mirada a la que me quedo mirando.

A veces incluso hay otra sonrisa a la que sonrio. Es algo irreal, algo imposible, algo desaconsejable y algo que sinceramente ni si quiera me planteo. Pero me ha hecho dudar.